Conecta contigo

Conecta contigo

La respiración es un acto bello que nos conecta con nosotros y el momento presente, aquí y ahora.

En nuestra vida diaria respiramos pero olvidamos que estamos respirando. Es fácil encontrar que nuestro cuerpo esté en un lugar y nuestra mente esté con frecuencia en otro.Aquí y ahora

Respirar constituye una práctica de desapego, la vida fluye hacia dentro y hacia afuera, sin agarrarse a nada. Cada vez que el aire sale, dejamos partir aquello que ya no nos sirve, materia que no necesitamos. Con cada inspiración entran en nuestro cuerpo y tejidos oxígeno y energía fresca.

Si lo hacemos de manera limitada y encorsetada, así es como nos sentiremos. Una respiración consciente y profunda es esencial para el buen funcionamiento de los órganos, de nuestra salud física y mental.

Con la respiración consciente conectamos nuestra mente y nuestro cuerpo, aquí y ahora. La respiración consciente es tu ancla en el momento presente.

 

Te propongo que durante esta semana, te tomes 10 minutos al día para realizar una RESPIRACIÓN CONSCIENTE:

  1. Elige un momento del día y un lugar tranquilo, quizás al despertar o al anochecer antes de ir a dormir.
  2. Siéntate o túmbate en una postura cómoda y cierra los ojos.
  3. Inspira y expira por la nariz. Si te resulta incómodo, puedes hacerlo por la boca.
  4. Al inspirar llena los pulmones de abajo a arriba, como si llenaras un vaso de agua, primero el bajo abdomen, luego el medio abdomen y lo ultimo el pecho. Conforme inspiramos, sentimos verdaderamente el aire llenando nuestros pulmones.
  5. Al expirar vamos a dejar que se vaya vaciando de arriba a abajo, como cuando bebemos el vaso de agua del vaso, primero bebemos el agua del tope luego el que hay en la mitad del vaso y por último el agua del fondo. Exhalamos pues primero el aire del pecho, luego del medio abdomen y por último el aire del bajo abdomen.
  6. Si durante la práctica te viene cualquier pensamiento o idea, date cuenta ello y vuelve con tu atención a la respiración.
  7. La respiración se irá haciendo de forma natural más lenta y profunda.
  8. Para salir de esta práctica, hazlo poco a poco, abre los ojos, mueve un poco las manos, lo pies, las piernas o estírate si es lo que te apetece hacer.

 

Te dejo este audio por si quieres utilizarlo para ello.

Disfrútalo,

 

diana torres

psicóloga. Yoga terapéutico

 

La satisfacción puede empezar por un par de zapatillas

La satisfacción puede empezar por un par de zapatillas

Correr es algo natural e inherente al ser humano. Todos sabemos correr. Está en nuestro ADN, en nuestra estructura morfológica y en nuestra mente. No así montar en bicicleta o nadar, actividades no naturales y que requieren una preparación o aprendizaje previo en cualquier ser humano.

 

Por ejemplo, salir corriendo, es una respuesta involuntaria. Es una respuesta mental e inconsciente ante algún peligro inminente que requiere una rápida respuesta por nuestra parte. La evaluación de ese peligro (un accidente, una situación violenta, una noticia trágica, etc.) por parte del cerebro, incita generalmente a la acción rápida, y activa nuestro cuerpo para responder de forma inmediata en base a la decisión que tomamos en ese momento. 

 

Pero correr puede ser también una herramienta consciente de respuesta voluntaria ante algún peligro existente en el medio o largo plazo. Son esos peligros que están ahí, que no solemos ver, y que poco a poco van haciéndose más grandes y difíciles de gestionar.

running

Vivir descontento, sin ganas, con poca ilusión, sin rumbo, con estrés constante, con inseguridades, con falta de confianza en uno mismo…son «peligros». «Peligros» que nos acechan a todos en algún momento de nuestras vidas, y de los que es necesario salir adelante. Unas veces cuesta más, y otras menos. Todo depende de qué hagas para cambiar la situación: no hacer nada, es lo peor que puedes hacer. 

 

Correr puede ayudar a cambiar estas situaciones. El «running», como se dice ahora, es la actividad deportiva por excelencia para ayudarte a sentirte más satisfecho con tu vida y acabar con esos «peligros». 

 

¿Por qué correr?

  • Sales de la rutina de siempre y cambias tus hábitos. Ya sólo ponerte las zapatillas e intentarlo, es el primer triunfo.
  • Haces ejercicio. Vital para mejorar tu salud (junto con otro tipo de hábitos) y previene de contraer determinadas enfermedades.
  • Cada pequeño reto que superas, es un triunfo. Un día 10 minutos, otro 15, 20, así hasta seguir superándote. Así hasta que un día te metes 10 kilómetros en menos de una hora. No hay límites. Los pones tú.
  • Cuando terminas el reto diario, no hay mayor sensación de felicidad y satisfacción que haber logrado tu objetivo. La serotonina que segrega el cerebro tras un entrenamiento es capaz de generar en una persona, una increíble sensación de bienestar y satisfacción.
  • Esa sensación de satisfacción, unido a una rutina de entrenamiento ordenada, son capaces de mover montañas y de evolucionar hábitos y comportamientos diarios en cualquier persona. Le cambian la vida.
  • La experiencia de entrenar, de afrontar dificultades en la carrera, de perseverar, de tener malos días y de superarlos, es una riquísima fuente de aprendizaje para el día a día en tu vida personal y profesional
  • En el medio plazo serás capaz de comprobar cómo día a día tu vida ha ido mejorando en cuando a satisfacción. Te sientes más seguro de ti mismo, más feliz con los demás y con una mayor ilusión por todo aquello que te rodea.

 

El «running» es una medicina perfecta para mejorar la satisfacción en general con uno mismo y con la vida que tenemos. 

Beneficios correr

 

Una vez llegado hasta aquí… ¿Quieres empezar a correr? ¿No sabes cómo empezar? A continuación te mostramos una pequeña guía de ayuda para que puedas arrancar de la forma más sencilla posible:

 

  1. Piensa en un parque cerca de casa, un lugar donde pasear, desconectar y sentirte libre.
  2. Sal cuando puedas, e intenta aprovechar el sol. Eso sí, ponte unas zapatillas deportivas, si puede ser, especiales para correr.
  3. Comienza andando, al menos la primera media hora. Ve a un ritmo creciente hasta que empieces a sentir “calor».
  4. Pasada media hora comienza a correr, despacio, con calma… intenta aguantar al menos 10 minutos. Vas a sufrir, pero ese sufrimiento es la clave del esfuerzo y de la mejora. ¡Verás como pronto merece la pena!
  5. Cuando “no puedas más”, para y sigue caminando al menos 15 minutos.
  6. Cuando acabes… piensa: ¿cómo te has sentido? ¿Con cuántos corredores te has cruzado? ¿Crees que merece la pena correr para mejorar tu estado de ánimo y tu fortaleza?
  7. Intenta seguir esta rutina con regularidad, por ejemplo, dos veces a la semana… y trata de correr cada vez más tiempo… Ten paciencia, pero el primer mes ya verás como algunas cosas irán cambiando.

 

Dicho esto… ¿a qué esperas para ponerte un par de zapatillas?

 

 

Aprende porque las dietas fracasan y como evitarlo

Aprende porque las dietas fracasan y como evitarlo

Aprende porque las dietas fracasan y como evitarlo

 

Como sabemos, han acabado las navidades, momento de estar con la familia y de tener relaciones sociales enmarcadas en un escenario de opulencia alimentaria. Quién más y quién menos hemos cogido peso que no deseamos mantener, por lo que es bastante frecuente el ponernos a dieta de cara a encontrarnos mejor y recuperar una forma física deseada.

En el mundo en que vivimos, es común conocer diversas dietas, pero lo paradójico que se desprende de un análisis, es que todas ellas son eficaces y son capaces de producir efectos de adelgazamiento real en quienes las siguen.

El problema esencial de cualquier dieta no reside en su eficacia en sí, sino en su mantenimiento a largo plazo.

En éste análisis, se desprende que, el seguimiento y adhesión a las recomendaciones dietéticas presentan un resultado de un 10%, mientras que si lo comparamos con el seguimiento de la toma de fármacos, asciende a un 80%. Es por eso que parece claro que el problema reside precisamente en la dificultad de llevar a la práctica, y sobre todo a mantener a lo largo del tiempo, las indicaciones dietéticas.

En el caso de que aceptemos seguir una dieta, con las restricciones que ella conlleva, y somos capaces de mantenerla hasta que termine, lo más probable es que adelgacemos. Pero ¿y si no somos capaces de seguir las indicaciones? Estamos abocados a mantener un círculo vicioso de “empezar la dieta”.

 

El motivo de que las dietas y su mantenimiento fracasen, es que todas se basan en el control, de la limitación y del sacrificio. Es por eso que antes o después se vuelven insoportables porque chocan de forma frontal con la sensación básica fundamental en la que se basa nuestra relación con la comida: El placer.

Desde el punto de vista de la terapia estratégica, ante estas situaciones de restricciones dietéticas, tenemos diversas soluciones fallidas, que tendremos que tener en cuenta a la hora de ponernos a dieta:

El efecto de transgresión: Cuanto mayor es la prohibición, mayor es el deseo.

Una forma segura de fracasar ante un proyecto de dieta es prohibirse los alimentos deseados e incluso con más calorías. Debido a que si se prohíbe, se vuelve más deseado y como la crecida de un río, se agolpa el deseo sobre el dique y se desborda o bien rompe el dique y se propaga de forma violenta.

Parafraseando a Oscar Wilde, “no hay nada más irresistible que una prohibición por transgredir”.

El efecto condena: el éxito aparente.

Se refiere a la secuencia que encarna el éxito de lograr estar a dieta y perder kilos de más, mantener el equilibrio durante cierto tiempo y luego, inexorablemente, perder el control y engordar de nuevo. Es como en una condena bíblica, tras haber obtenido, con grandes esfuerzos, el logro de adelgazar, llega el fracaso de verse nuevamente arrebatado por el demonio del hambre compulsiva. Es como en el mito de Sísifo, que:

“fue condenado por Zeus a empujar un enorme pedrusco por una cuesta empinada hacia la cima, para luego verlo rodar hacia abajo y tener que empezar de nuevo, eternamente y sin tregua”.

 

El efecto evitación: Para evitar las tentaciones, renuncio a las sensaciones.

Cuando evitas que te inviten a cenar, comidas de empresa, o cualquier evento social con comida por medio, donde podría poner en peligro el esfuerzo realizado para mantener la línea. Personas que están siempre a la defensiva en cuanto a tentaciones culinarias ya que temen, y con razón, que la menor cesión frente al placer de comer, generaría un rápido colapso de la línea  que les ha costado tanto conquistar. Pero como dijo San Agustín,

“nadie puede vivir sin placer”.

El efecto rebelión: ya que no lo consigo, me dejo llevar.

Cuando el intento de alcanzar y mantenerse en buena forma física falla repetidamente, la persona puede reaccionar, según su carácter, de varias formas, pero una de las reacciones más frecuentes es la rebelión total frente al sacrificio alimentario, por lo que el individuo se deja ir y se abandona por completo al placer de comer y beber. Todo ello con la premisa de Oscar Wilde, para éstas personas

“la única forma de liberarse de una tentación es caer en ella”.

El efecto de lucha continua: debo gastar más de lo que como.

Si seguir una dieta es una meta difícil de alcanzar, parece razonable el pensar que si se consume más de lo que se ingiere en términos calóricos, las cuentas deberían dar un resultado favorable. Si este razonamiento siguiera un fundamento matemático sería perfecto, pero es mayor el esfuerzo psicológico que el físico, ya que si físicamente es posible soportar el ejercicio físico diario prolongado, psicológicamente esto se convierte en una obsesión. La mayoría de las veces el aumento del ejercicio físico lleva a un aumento del apetito, bien sea por el estímulo fisiológico natural del movimiento o bien por una especie de “compensación o premio” por el esfuerzo realizado. Así, cuanto más ejercicio físico realizo, más tiendo a comer, pero cuanto más como, más movimiento físico me veré condenado a hacer, activando así el círculo vicioso.

 

En definitiva, estas soluciones fracasadas, se basan siempre en la máxima de “si no te lo concedes, será irrenunciable…”.

En caso contrario, “si te lo concedes, podrás renunciar a ello”. En esto se basa la forma de proceder para tener éxito en una dieta, desde la posibilidad de empezar a hacer concesiones sin que las restricciones sean el único funcionamiento para poder enfrentarnos al problema de la dieta.

Por tanto, si una solución ante un problema no funciona y se repite, conduce a fracasos adicionales. Si una persona sigue haciendo lo que ha hecho siempre, obtendrá lo que siempre ha obtenido, y si además aumenta la dosis, aumentarán también los efectos obtenidos, por lo que cerraría el círculo vicioso ante los diversos problemas que nos encontramos en la vida.

En definitiva, si se sigue insistiendo en utilizar las mismas soluciones ineficaces, el problema se mantendrá siempre sin resolver. Además, la desilusión ante el fracaso habitual, conduce a una actitud de renuncia ante la aparente “imposibilidad” de perder peso y mantenerse en forma.

 

Siguiendo la experiencia de Albert Einstein

Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”.

 

Gestión del tiempo

Gestión del tiempo

Gestión del tiempo

Desde gestionar el tiempo laboral hasta tu día a día

 

¿Te parece que a los otros les cunde mucho más el tiempo?
¿Crees que tu día no tiene 24 horas?
¿Existen los ladrones de tiempo?

 

No te consideres un bicho raro si te sientes identificada con estas preguntas. Existen diversos contextos en los que  organizarnos el tiempo dependiendo del ámbito en el que nos encontremos…familia, trabajo, ocio. Aunque las estrategias para gestionarlo se suele aplicar más al ámbito laboral, donde estamos, en muchas ocasiones, sometidos a  altos niveles de presión y trabajo.

Si te paras a pensar,  fuera de este ambiente, también sufres  un estrés más que significativo, una alteración de tu humor y a una sensación de  un tiempo no aprovechado o consumido por otras  tareas “de la vida cotidiana”.

Pero  ¿cómo vamos a gestionarte tu tiempo laboral, si ni siquiera sabemos distribuir nuestro día a día? Este artículo pretende ser una reflexión sobre ello y de si realmente empleamos el tiempo en cosas significantes  y prioritarias para ti.

Malgasté mi tiempo, ahora el tiempo me malgasta a mí.

W. Shakespeare

Algunas veces, nos implicamos en demasiadas tareas al mismo tiempo, y es frecuente que esto se deba a que nos sentimos personalmente responsables de todas las cosas y queremos que todo se haga de manera perfecta. Por supuesto, tener demasiadas cosas que hacer, produce tensión, presión, preocupación y frustración por no conseguir hacerlo todo, y además, hacerlo bien.

Es evidente que de cómo gestionas tu tiempo depende nuestro éxito, tanto en el plano profesional como personal, pero ¿el hacer las tareas en menos tiempo es realmente lo único que nos puede ayudar a gestionarlo mejor? La respuesta claramente es NO.

El objetivo de la gestión del tiempo no es convertir a las personas en robots que realizar una tarea detrás de otra, como si estuviesen programados. La gestión del tiempo pretende que seas capaz de decidir en cada momento lo que quieres hacer, tener el control de lo que tienes pendiente, y sobre todo, aprovechar y disfrutar lo que estás haciendo en cada instante.

Jim Estill ha publicado sus 12 leyes de tiempo para poder gestionarnos mejor:

  1.  Tener metas
    No puedes utilizar su tiempo con eficacia si no sabes que es lo que quieres
  2. Analizar como utilizas tu tiempo
    Siempre te ayuda saber a que te dedicas. ¿Realmente estas haciendo cosas importantes?
  3. Mantener una lista de tareas
    Y mantiene su cabeza vacía;
  4. Priorizar su lista de tareas
    Para enfocar en las tareas más significativas;
  5. Controlar el retrasar actividades
    Elimina distracciones y no demores las tareas urgentes;
  6. Organización
    Una mesa limpia y ambiente ordenado ayuda enfocarte;
  7. Delegar
    A la persona más adecuada para la tarea;
  8. Trucos de eficacia
    Siempre puedes mejorar tu flujo de trabajo;
  9. Saber decir NO
    Utiliza tu lista de prioridades y metas
  10.  Enfocar
    Si trabajas concentrado consigues más;
  11. Mantiene las pilas cargadas
    Meditación, deporte y comida sana incrementan su eficacia
  12. Cuídate
    No siempre puedes estar trabajando. Tu tiempo libre es muy importante para tu trabajo.

Aún guiándonos por estas 12 leyes, ¿seguís teniendo la sensación de que el  tiempo huyera, se acelerara o directamente nos lo robaran? ¿Existen  verdaderamente los ladrones del tiempo?

Estos ‘ladrones’ son factores externos que disminuyen tu productividad, como por ejemplo las llamadas telefónicas, peticiones de terceros, el e-mail, las redes sociales, las reuniones, internet, la televisión, etc. Los ladrones de tiempo realmente roban el tiempo, el recurso más valioso que tienes.

Según Jeroen Sangers , la creencia en los ladrones de tiempo te convierte en una víctima: aunque realmente querías ser eficaz, no lo has conseguido, porque el correo electrónico ha robado tu tiempo. No has podido finalizar el informe, porque las preguntas de tus compañeros han robado tus horas más productivas. Cada día los ladrones de tiempo roban algo de tu tiempo y evitan así que puedas llegar a tu máxima productividad.

¿Realmente es así? ¿Quién está robando tu tiempo? ¿Quién decide qué tiene tu atención? Efectivamente: la única persona que puede robar tu tiempo eres tu, porque solo tú decides a qué quieres dedicar tu tiempo y atención. Los ladrones de tiempo no existen y tu no eres una víctima. Si no has podido finalizar una tarea a la hora, no es porque te han robado tu tiempo; es porque tu has decidido dedicar tu tiempo y atención a otras cosas.

Unos últimos consejos son:

  • La gestión de tu tiempo es la gestión de tu propia vida, has de ser dueño de tu destino.
  • ¡Que no se te escape la vida! Concéntrate al 100% en la tarea que estés realizando.
  • Lo que hacemos con nuestro tiempo es lo que nos hace ser felices, no lo que poseemos o adquirimos. La gente es más importante que las cosas. Cuando se trata de relaciones, pequeñas cosas son grandes cosas.
  • Define tus prioridades. Cuanto más claros estén los pequeños objetivos, mayores son las posibilidades del objetivo principal.
  • No dejes tareas sin empezar o sin terminar. Actuar pensando en la sensación a corto plazo olvidando tareas a largo plazo es no querer ver lo que se avecina. No siempre podemos exigir que el trabajo sea apasionante, divertido y fácil. Recuerda que sin ganas también se alcanzan metas.
  • Compra una agenda. Anota en ella las tareas pendientes por orden de prioridad, y ves tachando conforme vayas haciéndolas.
  • Nunca tendrás tiempo para todo, pero si para lo importante. ¿Te has preguntado cuánto tiempo pierdes en trivialidades?
  • Cómo pensamos determina nuestra actitud hacia una situación. ¡Aprende a pensar distinto!
  • Fija un horario. Ponte un límite de tiempo a cada actividad, y si la tarea es complicada, divídela en tareas sencillas. Prémiate cuando logres cumplir tus objetivos: saliendo con los amigos, yendo al cine…
  • Planificar lo que haces con tu tiempo significa ahorrar tiempo, y te dará mayor control sobre tus actividades.
  • Empezar por asuntos sencillos, de fácil éxito, que creen actitud mental positiva: el éxito lleva al éxito.
  • Delega y aprende a decir “no”… con mucho cuidado y explicando siempre por qué no podemos hacer algo.
  • Aprender vocabulario para decir que se acaba el tiempo: “sólo dispongo de…”, “tengo que hacer tal cosa a las…”, etc.
  • Crea un ambiente sin distracciones.“¿Sabes el tiempo que invierten las personas desordenadas en aclararse en su caos diario?
  • No quieras ser perfecto. Permítete errar y aprende del error. La perfección no existe y además, genera inseguridad y frustración.
  • Recuerda que tú eres la persona más importante, date tiempo para consentirte y renovar energías.
  • Y ante todo, disfruta del caos… en la medida en que sea posible con sentido del humor.

 

gestión del tiempo

 

Si el tiempo es lo más caro, la pérdida de tiempo es el mayor de los derroches.

Benjamín Franklin

Sólo le falta tiempo a quien no sabe aprovecharlo.

G.M. Jovellanos

  

Andrea González, psicóloga Ampsico

 

 

 

 

El camino secreto es hacia dentro

El camino secreto es hacia dentro

Crecimiento Personal

 

¿Qué es el crecimiento personal?

 

El crecimiento personal tiene como objetivo ayudarte a ser el dueño de tu vida y mejorar tu calidad de vida. Esto se consigue tomando consciencia de ti mismo, de tus creencias limitantes y de los obstáculos (internos y externos ). Se podría decir que todo aquello que no te permite alcanzar tu potencial.

La vida es cambio y, por lo tanto, el crecimiento personal es algo que tendrá lugar a lo largo de toda tu vida. Las nuevas etapas vitales contendrán nuevos retos y adversidades. Está en ti como los resuelves.

Tal y como dice Rogers, padre de la terapia humanista, “El individuo tiene dentro de sí mismo vastos recursos para la auto-comprensión, para alterar su concepto de sí mismo, las actitudes y el comportamiento auto-dirigido, y estos recursos pueden ser aprovechados sólo si se proporciona un clima de actitudes psicológicas facilitadoras”.

 

¿Por qué es importante?

 

Las listas eternas de tareas, urgencias y las prisas pueden provocar que pierdas la conciencia de cómo estás viviendo tu vida y, por tanto, alejarte de tus verdaderos sueños. En estás circunstancias es muy sencillo alejarte de tus verdaderos deseos y necesidades.

Es muy posible que en un primer momento nos demos cuenta de que algo no va bien, aunque no podamos definirlo del todo. En estás circunstancia el rol del psicólogo es el de aportar luz sobre los puntos ciegos para que puedas completar la visión que tienes de ti mismo y recuperar las fortalezas olvidadas.

Si eres capaz de recuperar esa consciencia sobre tu vida tendrá lugar una mejoría. Sin embargo, como bien dice Adriana Schnake, la cura implica necesariamente una transformación. 

Mi experiencia en el crecimiento personal

 

En mi caso hubo un momento en que sentí que la realidad me desbordaba. Me sentía atrapada en una vida que no me hacía feliz y caía una y otra vez en los mismo patrones. Fue entonces cuando encontré una maravillosa psicoterapeuta que me ayudó a replantearme la base para construir mi vida desde otro punto, el mio.

En mi experiencia este proceso no ha sido un lujo sino una verdadera necesidad. Para mi esta transformación ha afectado a todos los planos de mi vida. Como me relaciono conmigo misma y con mi entorno. Como me permito cuidarme para poder así cuidar a los demás desde una posición más sana. 

Como se puede intuir este cambio ha tenido una gran implicación en mi forma de trabajo como psicóloga. En primer lugar estar mejor conmigo misma me permite estar mejor con el mundo que me rodea y por tanto tener mejores vínculos con las personas que acuden a la consulta, algo que para mi es esencial en el proceso terapéutico.  Otro aspecto clave es que me aseguro de no transferir mis limitaciones personales a mis pacientes. Y por último ha afectado a mi formación ya que he terminado estudiando para convertirme en psicoterapeuta Gestalt 🙂

 

          

 

 En homenaje a esta experiencia y la de muchos más te quería regalar un descargable que te sirva de recordatorio para que o te olvides de ser el protagonista de tu vida.

Para descargártelo solo tienes que hacer click en los siguientes enlaces:

 

Fondo para Android

Fondo para iphone

Fondo de pantalla de ordenanor/tablet

 

¡Espero que los disfrutes!

 

Cristina García Van Nood, psicóloga en Ampsico

 

 

 

 

Logo Ampsico psicólogos y pedagogos en Madrid

La violencia de género hacia mujeres mayores

La violencia de género hacia mujeres mayores

La violencia de género es un complejo fenómeno que, en general, produce efectos devastadores en la salud física y mental de las mujeres a las que les ocurre, afectando a todas las esferas de su vida y con independencia del tiempo que hayan estado expuestas (una relación de escasos meses puede dejar tras de sí importantes secuelas emocionales). Sin embargo, si nos centramos en aquellas mujeres de edad avanzada que mantienen o han mantenido relaciones de pareja de larga duración, cabe esperar que el daño se haya ido cronificando con el paso del tiempo.

Las mujeres mayores que se encuentran inmersas en una relación de maltrato duradera representan un colectivo especialmente vulnerable e invisible.  En primer lugar, puede que no sean conscientes de la situación de violencia a la que se ven sometidas, es decir, se han habituado: vivencian los ataques, los desprecios, humillaciones, amenazas e incluso las agresiones físicas como algo normal. El marido, agresor, se ha ido encargando poco a poco de ir arrebatándoles su libertad, su capacidad para tomar decisiones y destruyendo su identidad y su autoestima. Por su parte, muchas de las mujeres han crecido y han sido educadas de acuerdo a los roles tradicionales asignados al género femenino: priorizar el cuidado hacia los demás, anteponiendo las necesidades y deseos de los otros por encima de los suyos propios.

Otro de los motivos de la especial vulnerabilidad de las mujeres mayores tiene que ver con la dependencia económica de su pareja, provocada, bien por la falta de recursos económicos propios, bien por limitar el acceso a los mismos, habiéndose dedicado por completo al cuidado familiar y a las tareas domésticas. Esta circunstancia la conoce tan bien su pareja, que no duda en aprovecharla para hacerle ver que sin él no es nadie ni podrá salir adelante por sí sola. Todo esto conlleva en las mujeres un estado de absoluta indefensión, sintiendo que no les queda más remedio que seguir al lado de la persona que les está dañando constantemente. En definitiva, la resignación es la nota predominante.

También hay que considerar la falta de apoyo y la escasa visibilización de la situación de violencia. En muchas ocasiones, las mujeres mayores guardan silencio y ocultan a su entorno más cercano lo que esta sucediendo en su relación de pareja. Esto puede deberse a los fuertes sentimientos de culpa, vergüenza, miedo y desesperanza que les invaden y les impiden ver y actuar para buscar alternativas y soluciones.

Una vez que hemos puesto de manifiesto las cuestiones y los aspectos que caracterizan las situaciones de violencia en la pareja de edad avanzada, como reflexión creemos que ya es tiempo de desarrollar protocolos específicos de actuación y potenciar la formación de los profesionales que trabajan en estos contextos, y así visibilizar una realidad que permanece oculta y que merece toda nuestra atención y todo nuestro esfuerzo.

Para terminar, queremos dejaros una preciosa idea propuesta por un magistrado de Valencia, Enrique Ortolá; se trata de un decálogo contra la violencia sobre la mujer que incluye 10 frases e ilustraciones y cuyo objetivo es ayudar a concienciar a mujeres que se encuentran atrapadas en una relación de violencia de género y animarlas a dar el paso para salir de ahí (el archivo pdf está al final de la página y se llama «Campaña Ya está bien»).

Begoña López

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