May 9, 2017 | Nuestro equipo de cerca
Seguimos presentándonos más en detalle. Este mes os dejamos ver un poco más de nuestra fascinante Andrea, la pedagoga del equipo.
¿Qué querías ser de pequeña?
La verdad es que no supe qué estudiar hasta bien mayorcita, lo que tenía claro era que mi camino estaba lejos del campo de las matemáticas, físicas y químicas. Siempre me ha gustado el de la educación quizás por mi influencia materna, mi maestra mamá. Al igual que mi compañera Mercedes, el hecho de ser veterinaria siempre andaba por mi cabeza pero me encontré con su mismo problema, para cuidarlos y jugar con ellos sí, pero para operarlos… esa era otra historia.
¿Un recuerdo de tu infancia/adolescencia?
Todos los buenos recuerdos que se me vienen a la cabeza son con mi familia y/o amigos. Algunos de esos momentos son por ejemplo cuando nos íbamos de vacaciones de verano con la familia al completo: mi madre, mi padre, mi hermano, mi perro y yo. También guardo buenos recuerdos de mis veranos en el pueblo, sacando todos los juguetes al jardín y de mis cumpleaños en casa, con todos los amigos sentados alrededor de una gran mantel tipo “picnic” en el suelo.
¿Por qué decidiste ser pedagoga?
Suena a tópico pero la realidad es que poder ayudar a los demás de alguna forma es bastante gratificante y enriquecedor . Mi vocación comenzó como Educadora Social, la cual tuve la sensación de que se me quedó bastante corta y decidí seguir estudiando acabando mis estudios de Pedagogía. Nunca he dejado de formarme, lo que me hace seguir reafirmándome en la idea de continuar en el mundo de la educación y la formación.
¿Qué es lo que más te gusta de tu profesión?
Mi profesión se aleja de ser un trabajo monótono y rutinario, prácticamente ningún día, ningún alumno o ningún taller es igual que el anterior, y es eso lo que realmente me gusta, que nunca dejo de aprender y de ver cosas nuevas y motivantes día a día.
¿El mayor reto al que te has enfrentado en tu profesión?
Cada día es un reto, pero sin duda lo que más cuesta es que los alumnos o personas con las que intervengo sé den cuenta de sus verdaderas capacidades y de todo lo que pueden llegar a hacer. El poder de la mente es muy fuerte, pero con esfuerzo, constancia y paciencia el más grande de los retos se consigue.
¿Una canción y una emoción?
Destacaría por un lado una canción, “NO dudaría” de Antonio Flores, está llena de emociones y significado, es un grito a la “no violencia”.
Cambiando de estilo también mencionaría alguna canción de AC/DC , como por ejemplo Highway to Hell, ya no por su traducción «Autopista al infierno», un tanto satánica, sino por la emoción que me transmite al escucharla ¡la sorpresa! No hay vez que la escuche en el coche que no pueda dejar de cantarla con la sorprendente misma fuerza que la primera vez.
Alguien a quien admiras y se merecería una entrevista.
Pues es una pregunta difícil, pienso que de todas las personas se puede aprender algo aunque sea mi peor enemigo pero susceptible de merecerse una entrevista aún así.
Pensando un poco, y relacionándolo con mi profesión, sería interesante un diálogo con César Bona, uno de los 50 candidatos al Global Teacher Prize, el premio Nobel de los profesores.
Tu lugar favorito en el mundo.
No sabría decir uno en concreto, me encanta la playa, el sol, caminar y jugar a las palas en la orilla del mar… pero también me relaja mucho el aire fresco, el olor y el paisaje de la montaña. Intento disfrutar de dónde esté en cada momento y si estoy rodeado de los míos mucho mejor, creo que eso es lo bonito de la vida.
¿Qué otras pasiones tienes?
Sin duda el deporte, pero entendido de una manera especial. Realmente por tiempo no lo sigo mucho, apenas me interesan las clasificaciones lo cual no significa que no me guste verlo, claro. Lo que realmente me apasiona es practicarlo y enseñarlo con todo lo que ello conlleva: sacrificar mis horas de descanso por pasar unos buenos momentos con mis compañeras/os de equipo, amigos, jugadores con discapacidad que no paran de sorprenderme y siempre me sacan una sonrisa o exalumnos a los que he entrenado. Todo eso ,no tiene precio.
Desde pequeña he jugado al baloncesto y más adelante me adentré en el sorprendente mundo del fútbol femenino. Siempre he opinado que el deporte es la salvación de todo estudiante y persona adulta.
Por otra parte me encantan las manualidades, teniendo la inquietante habilidad de ver la utilidad a cosas que las demás personas dicen no servir para nada, ¡y por supuesto los animales!
¿Puedes recordar lo último que aprendiste impartiendo un taller o dando una sesión? (Del paciente, niño, etc.)
Los niños son verdaderamente los que más me sorprenden y de los que más aprendo. Cuando te das cuenta del tiempo que has empleado en un determinado material que creías que iba a ser la actividad estrella de la sesión pero luego te percatas que ellos disfrutan de lo grande con lo que tu creías que era una actividad casi intrascendente para ellos, es un verdadero aprendizaje. Tienes que estar preparado para disfrutar de cualquier cosa, ¡por insignificante que sea!
Un material que te guste mucho para trabajar y que recomendarías.
Los talleres relacionados con las Habilidades Sociales e Inteligencia Emocional son sin duda mis preferidos. Destacaría una dinámica llamada “El marco” y que he utilizado mucho. Se trata de colocar un marco de fotos mirando al compañero que elijamos como si fuera una foto y le decimos algo positivo o que nos guste de él/ella, enfatizando así la necesidad del contacto visual al realizar y recibir halagos.
Me encanta porque no sólo es importante saber las cosas positivas de uno mismo, sino que los demás te lo reconozcan y ¡te lo digan!
Para terminar, una frase que tengas presente en el día a día.
Sin duda las que más me gustan son aquellas que definen las pequeñas alegrías del día a día:
“Qué felices seríamos si nos diéramos cuenta de lo felices que somos”.
“La felicidad es frecuente, no pasa un día en que no estemos un instante en el Paraíso”.


Abr 12, 2017 | Psicología
La risa, además de ser una de las expresiones que refleja la experimentación de emociones positivas, es innata en los seres humanos.
Seguro que a lo largo del día, la risa se asoma a tu cara sin que ni siquiera seas consciente, por ejemplo cuando te encuentras con un vecino, al dar los buenos días a tus compañeros de trabajo, cuando recibes una felicitación o te cuentan una historia divertida. Pero, ¿alguna vez te has parado a pensar en los beneficios que tiene reírse? Sigue leyendo y te contaremos algunos de ellos.
Reirnos…
- Nos ayuda a mantener el bienestar físico y mental con la liberación de una serie de sustancias como las endorfinas (conocidas también como hormonas de la felicidad), que permiten mantener estados emocionales positivos.
- Mejora nuestros sistemas circulatorio e inmunológico.
- Refuerza nuestra autoestima.
- Nos impulsa a afrontar de forma más positiva los problemas cotidianos distrayéndonos de algunas preocupaciones y acortando el ciclo de los pensamientos negativos.
- Previene conflictos ya que reduce de forma natural los niveles de agresividad.
- Favorece la comunicación y enriquece las relaciones sociales.

Como ves, es mucho el poder que tiene algo tan simple como una sonrisa o una carcajada. No pierdas la oportunidad de disfrutar de todos sus beneficios escondidos en los pequeños detalles, en los recuerdos de “batallas” vividas con amigos, en esos ratitos de juego con los más pequeños, en las bromas y en tantos y tantos momentos de tu día a día que sólo tú conoces.


Nov 22, 2016 | Inteligencia Emocional, Psicología
Adiós, miedo
El lenguaje es el vehículo a través del cual expresamos nuestra realidad y le damos sentido a nuestro mundo. Pero, ¿cómo hablamos de los problemas a los que nos enfrentamos? Es una tarea difícil, y más aún, cuando se trata de situaciones en las que el sufrimiento puede bloquearnos y no dejarnos expresar lo que sentimos. Y es que la forma en la que pensamos y hablamos de nuestros problemas influye tanto que puede contribuir a alimentarlo o, por el contrario, ayudarnos a ver otras perspectivas.
Un recurso poderoso para crear nuevos enfoques a los problemas contra los que luchamos son las cartas terapéuticas, ya que nos ayudan a desarrollar un nuevo lenguaje .
A lo largo de los años, en Ampsico hemos podido leer cartas terapéuticas muy poderosas que han ayudado a parejas a ir más allá de los conflictos que les separaban o a adolescentes a superar situaciones de bullying. De entre ellas hemos seleccionado una muy especial. Y es que nos gustaría compartir la fuerza y energía que contiene esta carta con la esperanza de que pueda aportar luz a otras personas que se viven atrapadas por el miedo.
Esta carta es para ti:
Despedida al miedo
Hola, miedo
Hoy quiero despedirme de ti, después de haber convivido contigo durante más de 25 años de mi vida.
La convivencia contigo ha sido horrible.
He temblado, he sentido taquicardias, he llorado y lo peor de todo es que me he sentido anulada como persona.
Digo había porque ya no lo estoy.
Jamás en mi vida había imaginado que una persona podía sufrir tanto y sentir tanto pánico,
Te odié.
Pensé que nunca me enfrentaría a esta situación y podría gritar:»soy libre”.
Eres un cobarde, solo los cobardes se aprovechan de una persona maltratándola pagando los complejos que te invaden.
Eres un egocéntrico, lleno de complejos que jamás pudiste subsanar.
Querías acabar conmigo pero no contabas que yo tenía mis armas y estas armas son mis hijos y las ganas de salir adelante sin mirar atrás.
Ahora ya te he vencido te he cortado las raíces y caes al suelo sin poder ponerte de pie.
Nunca más vas a poder hacerme daño porque eres mi pasado y de mi pasado solo saco la experiencia para vivir mi presente.
Cierro un capitulo que me ha ocupado el 70 por ciento de mi vida, y jamás volverás a tener la oportunidad de que vuelva a sentirte.
Hasta nunca, miedo.
Por último nos gustaría recordarte que estamos a tu disposición si tienes dudas, preguntas o deseas compartir tú experiencia.


Abr 5, 2016 | Psicología
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Muchas personas esperan con entusiasmo la llegada de la primavera. En el transcurso de esta época del año, las temperaturas suelen ser más elevadas (aunque de momento este año el buen tiempo se resiste a quedarse con nosotros) y hay más horas de luz, debido al cambio horario que tiene lugar el último fin de semana del mes de Marzo. Estas circunstancias suelen favorecer una mayor disposición a realizar más actividades de ocio, excursiones al aire libre, etc. Pero también la primavera puede generar algunas alteraciones en nuestro organismo que influyen en nuestra calidad de vida. En concreto, vamos a conocer un poco más a continuación en qué consiste la astenia primaveral.
La astenia primaveral se caracteriza principalmente por una sensación general de debilidad, tanto a nivel físico como psíquico, así como una falta de energía y de vitalidad. Dentro de los síntomas físicos podemos encontrar, entre otros, problemas para dormir (por ejemplo, sueño no reparador, es decir, sentir que no se ha descansado durante la noche pese a dormir un número considerable de horas), fatiga o cansancio, así como pérdida del apetito. A nivel psicológico podemos tener dificultades para concentrarnos, problemas de memoria, apatía (entendida como desgana o desinterés) e incluso sentimientos de tristeza y vacío. Todo ello nos hace más complicado y trabajoso el hecho de enfrentarnos a los quehaceres y tareas de nuestra rutina diaria en las
distintas esferas de la vida: laboral, familiar, social, etc.
Las causas de esta alteración estacional no están del todo claras, aunque se sospecha una relación con los cambios climatológicos, así como los procesos alérgicos asociados a esta época del año. Parece ser que las mujeres la sufren en mayor medida que los hombres, y el rango de edad de aparición oscila entre los 20 y los 50 años de edad.
Pero entonces, ¿estamos hablando de una enfermedad? ¿Se podría considerar un síndrome? No necesariamente; vamos a aclarar un poco esta cuestión. En términos generales, la astenia primaveral supone un desajuste puntual y pasajero, una alteración que puede ser, a priori, fácilmente reversible, en la medida en que nuestro organismo consiga adaptarse lo más rápidamente posible a los cambios climatológicos y de horas de luz que caracterizan a esta estación. Habitualmente, se trata de una afectación leve, que suele desaparecer en pocos días, incluso sin que llegue a ser precisa la implantación de un tratamiento que combata directamente los síntomas. No obstante, en algunas ocasiones, la astenia puede agravarse, debido a que se prolonga demasiado en el tiempo, siendo la sintomatología cada vez más frecuente e intensa. Si se da esa situación, es recomendable acudir a un profesional especializado, ya que en esos casos la astenia primaveral podría evolucionar hacia el inicio de un trastorno del estado del ánimo, o también, por otro lado, hacia el llamado “síndrome de fatiga crónica”, el cual puede llegar a interferir de forma significativa en la vida de las personas que lo padecen.
Con el fin de superar con éxito la astenia primaveral, es recomendable:
- Cuidar la alimentación, proporcionando a nuestro organismo los nutrientes necesarios, a través de una dieta equilibrada y saludable. Resulta adecuado incrementar el consumo de frutas, legumbres y verduras, y disminuir el de bollería industrial y alimentos precocinados, entre otros. También es importante ingerir más líquidos en esta época para prevenir una posible deshidratación, ya que se produce un aumento de la sudoración como consecuencia de la subida de las temperaturas.

- Tener una buena higiene del sueño, es decir, mantener unos hábitos adecuados y regulares a la hora de acostarnos y levantarnos, tratando de hacerlo siempre a la misma hora. Además, es importante dormir las horas necesarias para que nuestro cuerpo se sienta descansado; para cada persona esta cantidad puede ser diferente, aunque suele estar en torno a 8 horas.
- Realizar ejercicio físico. La llegada del buen tiempo nos anima a realizar actividades fuera de casa, y esto resulta muy conveniente para distraernos, relajarnos y favorecer un mejor descanso a la hora de irnos a dormir. En definitiva, nos ayuda a desconectar de nuestras obligaciones diarias.
- Prestar atención a nuestras emociones. A veces, la astenia puede ir acompañada de cuadros de ansiedad, altos niveles de estrés, así como trastornos depresivos. Es conveniente identificar aquellas situaciones que nos generan malestar para poner en marcha recursos y estrategias que nos permitan un afrontamiento activo y eficaz de las mismas, y si fuese necesario, recibir ayuda por parte de un psicólogo, quien nos enseñe pautas para regular nuestra emociones, y de este modo prevenir la aparición de otros problemas futuros.


Mar 17, 2016 | Inteligencia Emocional, Psicología
La tristeza es una de las emociones básicas más “molestas”,junto al enfado, no por ello menos necesaria. Es una de las que denominadas negativas que, al igual que las positivas, cumple una función adaptativa y necesaria para el equilibrio psíquico y emocional. De hecho gracias a un buen manejo de la tristeza y expresión de esta emoción, nos ayuda a superar diversos momentos difíciles en nuestra atareada vida.
Con ella sentimos pena, soledad, pesimismo ante la pérdida de algo importante o cuando nos han decepcionado. La función de la tristeza es la de pedir ayuda, nos permite la reflexión y nos motiva hacia una nueva reintegración personal. Sin embargo, en la sociedad actual la tristeza no está bien vista y desgraciadamente suele suprimirse con graves consecuencias.
Desde la infa
ncia nos enseñan a reprimir la tristeza, a ocultar nuestras lágrimas y en su lugar mostrar nuestra mejor sonrisa.De este modo los niños y niñas crecen aprendiendo a ocultar la tristeza. Una parte muy importante de la educación emocional consiste en educar a nuestros pequeños para una adecuada gestión de las emociones negativas, permitiendo que cumplan su función y puedan así desaparecer.
A continuación presentamos una serie de “recetas” o “trucos” para ayudar a nuestros pequeños (y no tan pequeños) a manejar mejor esta emoción no positiva:
No te burles de su tristeza, ni dejes que otros se burlen de ella: es muy normal que cuando un niño/a llora, le tachemos de llorica o llorón y se hagan burlas.
La terapia del abrazo: ayudan no sólo a sentirnos bien, sino también a reducir la tensió
n y a aumentar la autoestima. El contacto físico del abrazo llena de energía tanto al que abraza como al que recibe el abrazo.
Hacer una lista de las cosas buenas que tiene. Le ayudará a ver todo lo bueno que tiene a su alrededor. A veces nos olvidamos de las cosas buenas de la vida. ¡Pero hay muchas! Escribe las tuyas (p.ej. Mi amigo Alberto…)
¡Habla!¡ Expresa! ¡Te escucho! tomate tu tiempo…
El papel de familiares cercanos, amigos o compañeros es fundamental. Es necesario que comprenda que no debe tener miedo a contar cómo se siente y a comentar a los demás cómo le pueden ayudar. Deja que te explique porque está triste, ayúdale a reflexionar gracias a la tristeza y a ir más allá. No se trata solo de llorar, sino de descansar y reflexionar. Además Permite su tiempo de duelo ante grandes pérdidas o acontecimientos adversos, ese proceso es necesario para el consiguiente reajuste.
Es importante tener en cuenta esto y educarles para que sean capaces de sentir todas sus emociones y expresarlas, de vivirlas y aprender de ellas para llegar a ser felices.


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